CLINIC pide al gobierno que desista en su intento de deportar a la madre de cuatro ciudadanos estadounidenses | CLINIC

CLINIC pide al gobierno que desista en su intento de deportar a la madre de cuatro ciudadanos estadounidenses

Apr 7, 2017

SILVER SPRING, Maryland – CLINIC hace un llamamiento para que el Gobierno Federal desista en su cruel intento de deportar a una mujer de Ohio, que es una parte integral de su comunidad y el pilar que sostiene a su familia.

Desde 2016, CLINIC ha formado parte del equipo de organizaciones confesionales y legales que han trabajado en nombre de Maribel Trujillo Díaz, una mujer mexicana que, tras huir de la extorsión de bandas violentas en su país hace 15 años, se ha convertido en una parte integral de su comunidad en Hamilton, Ohio.

Maribel tiene cuatro hijos, todos ellos ciudadanos estadounidenses. Su marido tiene una discapacidad que le impide trabajar a tiempo completo. Maribel es educadora religiosa en la Parroquia de St. Julie Billiart. Trabaja a tiempo completo con permiso de trabajo. Maribel llamó la atención de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) en 2007, durante una redada en su lugar de trabajo, pero nunca ha sido acusada de cometer ningún crimen.

Este lunes, Maribel acudió a un chequeo con ICE, y le dijeron que regresara en un mes. Sin embargo, Maribel fue detenida por ICE ayer, mientras se encontraba de camino a su trabajo. Su deportación está fechada para el 11 de abril, durante la Semana Santa.

“Estamos indignados por la forma en la que se está tratando a Maribel y a su familia”, afirmó Jeanne Atkinson, Directora Ejecutiva de CLINIC. “Se trata de una familia en una situación muy frágil. Ella es la fuente principal de ingresos de la casa y quien cuida de su hija pequeña de tres años, que tiene problemas de salud. Maribel es lo opuesto a un riesgo o un peligro para la sociedad. Maribel contribuye al vigor y a la estabilidad de su familia, su parroquia, y su ciudad”.

Cuando CLINIC se involucró en el caso de Maribel, por petición de la Arquidiócesis de Cincinnati, las autoridades de inmigración sostenían que Maribel no era una prioridad para ser deportada e incluso le concedieron un permiso de trabajo.

“Ahora en 2017, las cosas han cambiado –continuó Atkinson--, en su primera cita de este año con ICE, la trataron diferente, y la mandaron a casa con un monitor de tobillo para controlar sus movimientos”.

Tanto CLINIC como su abogada pro bono, Kathleen Kersh, de la asociación Advocates for Basic Legal Equality, de Dayton, Ohio, han recurrido a la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA) para reabrir la petición de asilo de Maribel, basándose en las amenazas que sufre de un cártel de droga en México. El recurso fue rechazado inicialmente, pese a que a uno de los hermanos de Maribel, que huyó de México al mismo tiempo que ella, se le concedió el asilo por las mismas amenazas que ella recibió.

“La falta de compasión y sentido de la dignidad humana que se ha mostrado en el caso de Maribel debe hacer reaccionar a la gente de fe, para pedir un cambio en nuestro sistema migratorio anticuado”, sentenció Atkinson. “El efecto dominó que puede provocar deportar a esta persona sería dramático. Podría hacer que cuatro ciudadanos estadounidenses dependieran de la comunidad o del gobierno, y rompería la familia. Si los hijos tienen que irse con ella a México, significaría que en la práctica se está deportando a cuatro ciudadanos estadounidenses a un país en el que nunca han estado y en el que el correrían peligro”.

Atkinson también subrayó que casos como el de Maribel están siendo reportados alrededor del país, en los cuales personas cuya deportación no es prioritaria están siendo puestos bajo custodia policial aunque cumplan con sus visitas periódicas a ICE.

Según Atkinson, “este es uno de los muchos ejemplos que demuestran que las prioridades a la hora de aplicar la ley han cambiado. Necesitamos arreglar el sistema migratorio para que familias como la de Maribel tengan modos de vivir en paz en este país, que es su hogar”.

Atkinson hizo un llamamiento para las personas de fe y buena voluntad para unirse a la petición de la Arquidiócesis de Cincinnati (EN INGLÉS) al gobierno de Trump para que liberen a Maribel y dejarla quedarse donde se la necesita. En un comunicado del 6 de abril, la Arquidiócesis señaló:

“Queda claro que el bien común no puede satisfacerse a estas alturas separando a esta mujer y madre de su familia. Nuestra comunidad no gana nada dejando a una familia con un solo padre, cuando una familia tan responsable y respetada puede permanecer unida. Urgimos que las autoridades pertinentes hagan un ejercicio de misericordia con Maribel”.

Apoye a Maribel en las redes sociales usando el hashtag #MaribelLibertad. Etiquete a sus representantes en el Congreso y pídales que luchen para que el Departamento de Seguridad Nacional (@DHSgov) e ICE (@ICEgov) hagan lo correcto con esta residente ejemplar y su familia.