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Advent Greetings

Dec 12, 2013
Bishop Kevin Vann

[Presione aquí para la versión en español]

Dear friends of CLINIC,

          Since I enjoy writing, I thought that I would write to you a few words to greet all of you for Advent.  I hope that I may be able to do this monthly, circumstances permitting.  Maura Moser asked me if I could do this, and I am certainly happy to oblige!

          I am very grateful to Cardinal Dolan, Archbishop Kurtz, and Monsignor Jenkins for their encouragement to me in this new position.  I am honored to succeed Bishop Richard Garcia of Monterey.  We have been good friends since our days of study together in Rome in the early l980’s.  Both of us studied at the Angelicum and lived at the Casa Santa Maria in Rome at that time.  I also want to thank the Board of CLINIC for their dedication, diligence and faith filled work for the families that the Board and CLINIC serve.  I have been a member of the Board these past three years at the invitation of Archbishop Gomez who asked me to be a member of the committee on Migration.  I also am very grateful for the assistance of CLINIC during the years I was Bishop in Fort Worth Texas.  The staff was very patient and helpful in some challenging situations.

          We are in the season of Advent, a time of reflection on the second coming of Christ and His First coming at Birth.  This a season of preparation, anticipation and reflection on life, mission and Faith.  St. John the Baptist speaks to us of conversion and turning back to God.  The prophet Isaiah speaks to us of the fulfillment of God’s word.  The Mother of God comes to us to help us to be faithful to God’s will in our lives. We listen to St. Anselm this season who tells us in the Office of Readings “Make a little time for God and rest a while in him.”

          Advent, and the upcoming season of the Nativity of Our Lord are certainly times for families.  We see many challenging situations in the families that religious men and women and priests serve.  Let us never forget that in the end, this is the work of God.   At our most frustrating moments in our work we never know when the Lord will show us his face!  Just several weeks ago I was speaking to a woman from one of our parishes when she was sure that she was going to be deported.  Naturally, she was very concerned about her family, especially this time of the year.  We all prayed, and she received an extension:  thus more time to work to rectify her situation!   That day, I had just taken her intention to the chapel of Our Lady of Guadalupe at National Shrine in Washington D.C.

          Speaking of Our Lady of Guadalupe, we are now in the time of her Novena, and December 9th was the celebration of the feast day of St. Juan Diego.  Let us continue to turn to her and her words of “not to be troubled or fearful” for those whom we serve, because she will lead us to her Son.  In that light, I recall especially the words of Carl Anderson in his beautiful work Our Lady of Guadalupe Mother of the Civilization of Love when he says “For her love surpasses herself, and leads us to the source of love, a Source which demands from us and enables us to love our neighbor without reservation, without hesitation, without borders.  For this reason, Our Lady of Guadalupe should be venerated under the title Mother of the Civilization of Love.”

A very blessed Advent to all of you and those whom you serve.  Come, Lord Jesus!

*The Most Reverend Kevin W. Vann is Bishop of Orange and the new Chair of CLINIC’s Board of Directors.

 

Queridos amigos de CLINIC,

Dado que me gusta escribir, pensé en escribir unas palabras para saludar a todos ustedes por el Adviento. Espero poder hacer esto cada mes si las circunstancias lo permiten. Maura Moser me pidió si yo podía hacerlo, y estoy contento de cumplir.

Estoy muy agradecido con el Cardenal Dolan, el Arzobispo Kurtz, y el Monseñor Jenkins por su apoyo y aliento en esta nueva posición. Es un honor para mí dar continuidad a la labor del Obispo Richard García de Monterey. Hemos sido buenos amigos desde nuestros días de estudio en Roma en los años 80. Ambos estudiamos en el Angelicum y vivimos en la Casa Santa Maria en Roma en esos tiempos. También quiero dar las gracias a la junta directiva de CLINIC por su trabajo lleno de dedicación, diligencia y fe para las familias quienes sirven. He sido miembro de la junta directiva por tres años por la invitación del Arzobispo Gómez, quien me pidió cuando fuera miembro del Comité de Migración. También estoy muy agradecido por la asistencia de CLINIC durante los años que fui Obispo de Fort Worth, Tejas. El personal fue muy paciente y servicial en algunas situaciones difíciles.

Estamos en la temporada de Adviento, un tiempo de reflexión sobre la segunda venida de Cristo y de su primera venida al nacer. Este es un tiempo de preparación,  anticipación y  reflexión sobre la vida, la misión y la fe. San Juan el Bautista nos habla de la conversión y de regresar a Dios. El profeta Isaías nos habla del cumplimiento de la palabra de Dios. Y pronto, la Madre de Dios vendrá a nosotros para ayudarnos a ser fieles a la voluntad de Dios en nuestras vidas. Escuchamos a San Anselmo en esta temporada que nos dice en el Oficio de Lectura "Haz un poco de tiempo para Dios y descansa un rato en él."

Adviento y la temporada de la Natividad de Nuestro Señor son sin duda tiempos para las familias. Vemos muchas situaciones difíciles en las familias que los hombres y mujeres religiosos y sacerdotes sirven. No olvidemos nunca que, al final, esta es la obra de Dios. En nuestros momentos más frustrantes en el trabajo nunca se sabe cuando el Señor mostrará su rostro. Hace apenas unas semanas que estuve hablando con una mujer de una de nuestras parroquias cuando estaba segura de que iba a ser deportada. Naturalmente, ella estaba muy preocupada por su familia, especialmente en esta época del año. Todos nosotros rezamos, y ella recibió una prorroga: por lo tanto tenía más tiempo para tratar de rectificar su situación. Ese día mismo, había llevado su intención a la capilla de Nuestra Señora de Guadalupe en el Santuario Nacional en Washington, DC.

Hablando de la Virgen de Guadalupe, ahora estamos en el momento de su Novena, y el 9 de diciembre fue la festividad de San Juan Diego. Sigamos recurriendo a ella y a sus palabras de "no estar preocupados o temerosos" por aquellos a quienes servimos, porque ella nos llevará a su Hijo. En este sentido, recuerdo especialmente las palabras de Carl Anderson en su hermosa obra Nuestra Señora de Guadalupe Madre de la Civilización del Amor, cuando dice « Para ella el amor la supera a sí misma, y nos lleva a la fuente del amor, una fuente que nos exige y nos capacita para amar al prójimo sin reservas, sin vacilar, sin fronteras. Por esta razón, la Virgen de Guadalupe debe ser venerada con el título de Madre de la Civilización del Amor».

Un Adviento muy bendecido para todos ustedes y a las personas quienes sirven. ¡Ven, Señor Jesús!